miércoles, 28 de septiembre de 2011

Flores de otoño

Quiero que seamos pocos
o sea, vos y yo,
en secreto

porque el mensaje
si somos pocos,
es más fuerte.

Es poco,
sí,
pero es nuestro.
La abundancia se multiplica
en los demasiados
pero el otoño
es el sol sobre el frío
los dos extremos
que nos lastiman tanto
y nos quedamos
con las cintas de las heridas
los dos
toda la tarde.

Los dos momentos y otra cosa

Hoy
si es tu edad mi edad
es la otra cosa
los momentos
(si queremos 5 renglones)
son dos

al principio...
...y al final

o los microsegundos
entre ellos
porque en el medio

la planicie
y las consecuencias
del principio

y en el medio
se arma,
sin saberlo,
el final.

Y en el medio todo es siempre lo mismo
las neuronas en plenitud
no son la respuesta.

Los pájaros (no) existen

La horrenda plegaria
que nos despierta a la mañana
cuando a nuestro negro ritmo
suenan las cosas de los chicos
viendo algún dibujo animado...

Oigo a los pájaros
pero no salgo a buscarlos

tal vez
tenga miedo de que no existan.

Pero su canto
lo adoramos
al principio
y al final
(en el medio no hay nada).

Los árboles no duermen

Estamos hechos árbol,
la inmutez,
pero el olvido
es nuestro

a cada mañana.

Los árboles no duermen
y ya están
que nuestros años de a veces
rozamos un poco
y rozar poco es tan apenas
que este simple desvelo diurno
no alcanza
las ramas más endiabladas,
retorcidas,
inacabables.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Dimensiones Augustas

I

Todo es hacia abajo
o hacia arriba
pero siempre queremos el otro lado
distinto
a los que ahí están.

II

Dimensionar con la mano
alargando los nervios que nos hacen,

dimensionar
para aludir a las ideas
con la certera presión del latido

y entenderte en mí
por un instante
que me entiendo en vos.

III

Dormir
en el espacio tiempo
apenas susurrando profecías
de puro cansancio
y la no paciencia

(como estallar de a poco,
con sueño, arremolinado
en incontables pliegues
y sueño,
mucho sueño)

dormir al final
al espacio tiempo
adormecido
de nuestros silencios.

IV

El aire está en todos lados
pero los frena el miedo

y no, no sería tan cómodo
pero aire hay, en fin
uno llega tan lejos
que no es capaz de un poco más

será por una simple vez
y no aprender todo seguido
con el otro que es el yo
que espera
sentado frente a la noticia
de se llegó tan lejos
pero hay poco aire
y prefiero no salir

V

Buscamos desiertos en todos lados
para no sentirnos tan solos
en los vacíos
de las cosas que vamos olvidando
porque hay que dormir

(aunque no).

Y nada hay al despertar.
Y entonces sí.

VI

Cruzaba toda esa distancia de los libros
toda esa distancia de las películas,
cruzaba todo
será porque me remitía a que alguna vez
vi algo similar

no sé bien, pero algo
que me hacía liviano y ya querer correr
a buscar ese ángulo
de rayos de sombras y luces
y estar todo salpicado de galaxias,
de búsquedas inconexas
que se cerraban en un círculo momentáneo,

los rituales de los antiguos
que sabían que era una mujer
y la tierra
y reformulo la leyenda
de mil formas
aún así a riesgo de lo hoy
que no es místico
ni santo

pero solo hoy.

A veces soy

A veces estoy incierto
como ladeado,
como apresado del viento
que igual es dulce
pero

me quedo
de costado
sin ganas
o
lo que sea.

El otro pero,
el mayor,
es que quizás es el código secreto
una especie de marca de extremos
que intento conectar y todos
me electrocutan el alma
un rato
así
tan dulcemente

(para que no tengas miedo)

domingo, 25 de septiembre de 2011

Un loco

Quiero volver a dormir en una cuna
nunca lo dije y lo lamento
pero sí, ante ustedes, el señor
que es tan importante
los avergüenza volviéndose un niño

pero

sé que no piensan
en lo que es no poder caerse
ni una vez
por más loco
que nos vuelva el sueño.

Amarillos y amarillo

Muchas cosas viajan en amarillo
como la miel
y en la vereda opuesta
todo el sol

la vibración de tu tarde
es amarilla

la estación adormecida
es amarilla.

Por más que los demás colores,
el amarillo es el que se entromete
y nos anexa las ideas,
la sintonía desencajada de todo lo demás

meciéndose
tan lúcida, grácil y uniforme
en el amarillo
y tu forma
al principio de la mía.

Magno

Y pienso
que el sol siendo sigue invicto

con las guerras,
con la paz,

con el infierno,
con el cielo,

con tu quererme,
con tu odiarme

él es el principio
de todo eso que pudimos hacer.

jueves, 22 de septiembre de 2011

El viento y el viajero

El viento
y el viajero

siempre se sueltan.

Hoy ruedan sus voces
a las ventanas hechas de misterio
que descubrimos hoy
y pensamos
al viento
y al viajero

y lo que forman,
la distancia
y la soledad
en las ansias.

Perfume de manzanas

Si hubo algo que sentí
fue el sol dando con tu ropa, imaginada,
y una tarde cualquiera que es siempre
que nos escapamos de las cosas que no importan.

¿Se entiende?
¿Te acordás el código?
En medio de la charla
siempre debía ser nombrado
lo único que nos tocaba a la vez.

El único código
y el único delirio que tuve
fue completar esos sueños
con esa sola pista.

Parecía fácil en la irrealidad
pero imposible en este suelo.

La dama y el tiempo


Cuando el tiempo se detiene
ella puede
cambiar el orden las cosas.

El no estás por el estás,
el no quiero por el quiero,
el cuanto queda
por cuanto tenemos.

Cuando el tiempo se detiene
y eso es poco,
muy poco,
que tal vez una mañana,
así despreocupada
tu pelo se engancha a las agujas
y detiene todo
pero no sabés.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Deus sol invictus

Estallando a la tarde,
ya por dar todos mis átomos con la ventana
que el encierro es solo ficticio
y puedo estar en todos lados
en el ahora,
el simple ahora...

Magnánimo
el sol es rey,
el único
al que no nos escapamos
aunque por años huyamos
alguna vez, pequeña vez,
nos tocó el ala
y su peso va en ellas.

Las bellas palabras

Cuentan que un pájaro
sabía una sola palabra
que los hombres le habían enseñado.
El señor de la montaña
le había hablado al ave

"La palabra más bella
será dicho por ellas;
tómala,
para su recuerdo"

Y el pájaro voló
y las mujeres hablaron
antes que los hombres
y el pájaro oyó.

El pajaro se fue un instante
por lo más alto a gritar la palabra
y todos rieron,
satisfechos.

Los días pasaron
y el pájaro gritaba en la plaza pública,
dulcemente,
la palabra.

La gente reía
aunque, de a poco
extrañaba el afuera
y la voz
fue inquietando a todos.

Por decisión unánime
el pájaro fue herido
y la palabra se olvidó.

Se dice
que la decís cada mañana.

Música

La música aparece una vez
y la buscás el resto de tu vida
en sus múltiples invocaciones

y en el desierto meditamos
con tanta ausencia de poblados valles
y mullidos sueños,
en el desierto
que es la roca toda
que cargamos del inútil tiempo
(el nada nos puede hacer,
tan ocupado está en sus cosas)

pero el desierto es tan amplio
y alto
que todas las cosas que pasan
podemos verlas
y cuando tomamos la música
en la mano
no la queremos dejar escapar
y la estrujamos para que confiese
ese interludio de grácil día
que nos hace meditar
que nos deja con las gotas
de una lluvia
de azúcar
y nuestro negro.

Átomodistancia

Hay algo que encontré en el muy después.

"Las distancias no nos son hoy nada,
vemos tan claro todo cerca del blanco
que esa lapicera está ahí nomás
tan lejos del esfuerzo
que no hacemos porque

está cerca. "

"Y entonces
a través de los detenimientos de tiempo
podemos dilucidar
en las cosas las divisiones
por sí mismo
y así armamos las distancias
que ya creíamos viejas
de nuestro débil yo"

Entonces
hasta los átomos
uno por uno,
las distancias son vastas.

Y quiero volver a recorrerlas.