El viento
cuando duerma.
martes, 6 de diciembre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
O azul
Es mentira que estés acá
ese no sos vos
y yo no soy vos
no creas nada por estar acá
no es verdad
de ninguno de los cuatro lados
y sus interminables astros.
Vos no sos
y no fuiste nunca,
si llegaste acá.
Solo en la última negación
del todo
así que no.
La mañana
en que enloqueciste
cuando las cosas
podían no ser lo que vos querías
y te divertía tanto.
Ahora despertá.
No hubo vida.
U verde
Bebiste
con los dioses,
dijeron,
esa primera vez
por su regalo
y cosas así.
Bien,
esta puerta necesita una ofrenda
y es que se necesita un olvido
para superar la cuarta estatua
que tenés enfrente
con todo su talante de tiempo.
Necesito el olvido
de tu madre
y solo así
podrás caminar aún,
ya tan lejos de tus tierras.
I roja
Tiene que ver
con la distancia
y como ella se aproxima
(y las cosas son más posibles).
Tu tercera puerta
y el sentido suena
y hay una vibración
que no se puede entender
desde acá.
Los pasos
no marca
y los compases
muy de vez en cuando
la verdad
es en los silencios
que el oído no quiso
y así
puedas acercarte
tanto
a eso que te choca en tu paso
en sus diferentes alturas.
La verdad tercera
te quiso recobrando
las primeras hojas
que el otoño arrastra.
E blanca
Viste
y ya no viste
entonces
acá estás,
esperando la palabra
que otra cosa ya no puede ser
ni aunque los otros cuatro y,
peor aún,
vos los otros dos
pero este, digan lo que digan
es apenas el segundo paso
y otros desconocen los siguientes tres
de tan aterradores.
Viste
y ya no viste;
algunos nunca han visto
pero verán.
Pero en el camino inverso
yo poco puedo ayudarte.
Primero lo viste,
esa es tu respuesta.
A roja
El oído roto por una tarde
y la vibración es el presente.
Caído de árbol roto,
de sirena suelta en las nubes;
me caigo para romperme
y liberar lo que eso tapa
con su mano tierna
y edulcorada
desde el ahora
que ya no,
puedo si romper
los oídos
el primer sentido
de los quehaceres
de las cadenas imprevisibles.
Deriva
Alguien
si
la deriva del tiempo
la vibración del no sonido
ese no primero que resuena al final
y nunca lo oímos
(como cuando el universo no existía).
Alguien
puedo ser yo un rato
este rato
de desnudez de horas
y romper las cadenas de la carne
y las cosas se amoldan a mi
y entonces
ya no importan.
Soy la deriva del tiempo
que otros
¿Alguien?
miércoles, 12 de octubre de 2011
El lado sin sombra
El lado sin sombra
es a veces
el de la pura luz
y las sombras
son apenas marcas en los ojos
que deben ser pisadas
en los ambos sentidos del tetraedro
por cada uno de dos
por cada recuerdo que sea futuro
de las cosas que nos tocaron
y se desprenden de a poco
en desbandada...
se desprenden
a sombras de esta luz
que aún intento adivinar
donde guardarla
para que aún se quede
y el sol sea de los dos...
viernes, 7 de octubre de 2011
Aura
Lo que llamamos;
y yo tenía mi nombre secreto
en los primeros días,
tan calladas las cosas.
Mi nombre secreto dicho a un pájaro
que llevara a la montaña,
al lugar más alto,
ese nombre
que rebotara su eco
por el resto de mis días.
Y ya el oído me ha dicho cosas profanas
para hoy acortar mi tiempo
y la sombra de la montaña
más pequeña a mis pasos
más grande a mi vista.
Y la voz
no la distingo con mis pisadas.
Meditaciones del desierto
Temblar al final
cayéndose
y sentarse y recuperarse
y dar cuenta al águila
de los pasos dados
y cercenar con los dedos el sol
que cae en fina arena
que no se termina nunca
y eso nos tiene asustados.
lunes, 3 de octubre de 2011
Dos
Porque somos los místicos
que andan tan desordenados por el mundo
que se encuentran al destiempo
y nada pueden decirse más
que un hola
y al rato un adiós.
Somos dos místicos
que no podemos estar juntos
privándoles a los demás
del todo que tenemos.
Cuentos místicos
"Cuando despiertes
estarás más frágil;
es entonces
que deberás encender tu pipa
para invocar los recuerdos.
Recordá que en un momento no será necesario;
cuando los sueños ya no te distraigan
y sean todos tuyos
con la tierra
y los pájaros"
El monje del desierto, parte cuatro
domingo, 2 de octubre de 2011
Cuentos mesiánicos
"El uno se multiplicó. Y necesita volver al uno"
El equilibrio del uno y el todo, primera parte.
Ahora todo se difumina. Me encuentro cierto en las esperas.
Ordenar todo, antes de la salida del sol.
-Puedo revolverte en los sonidos, magnetizándote.
Puedo sentir lo que sienten los magos.
-Ya no es la tríada. Es la díada, más cerca del uno.
Los cuerpos se reproducen por la cuadratura de los puntos cardinales.
"Dios, ¿Cuántos más son? ¿Dónde están?"
La carta desesperada del mesías, negando la realidad.
La carta desesperada del mesías, negando la realidad.
El humo heliotrópico me dejó la adivinanza.
-Nuestras sensibilidades blancas están dispuestas a alumbrar.
Cada pulso es infinito.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Flores de otoño
Quiero que seamos pocos
o sea, vos y yo,
en secreto
porque el mensaje
si somos pocos,
es más fuerte.
Es poco,
sí,
pero es nuestro.
La abundancia se multiplica
en los demasiados
pero el otoño
es el sol sobre el frío
los dos extremos
que nos lastiman tanto
y nos quedamos
con las cintas de las heridas
los dos
toda la tarde.
Los dos momentos y otra cosa
Hoy
si es tu edad mi edad
es la otra cosa
los momentos
(si queremos 5 renglones)
son dos
al principio...
...y al final
o los microsegundos
entre ellos
porque en el medio
la planicie
y las consecuencias
del principio
y en el medio
se arma,
sin saberlo,
el final.
Y en el medio todo es siempre lo mismo
las neuronas en plenitud
no son la respuesta.
Los pájaros (no) existen
La horrenda plegaria
que nos despierta a la mañana
cuando a nuestro negro ritmo
suenan las cosas de los chicos
viendo algún dibujo animado...
Oigo a los pájaros
pero no salgo a buscarlos
tal vez
tenga miedo de que no existan.
Pero su canto
lo adoramos
al principio
y al final
(en el medio no hay nada).
Los árboles no duermen
Estamos hechos árbol,
la inmutez,
la inmutez,
pero el olvido
es nuestro
a cada mañana.
Los árboles no duermen
y ya están
que nuestros años de a veces
rozamos un poco
y rozar poco es tan apenas
que este simple desvelo diurno
no alcanza
las ramas más endiabladas,
retorcidas,
inacabables.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Dimensiones Augustas
I
o hacia arriba
pero siempre queremos el otro lado
distinto
a los que ahí están.
II
Dimensionar con la mano
alargando los nervios que nos hacen,
dimensionar
para aludir a las ideas
con la certera presión del latido
y entenderte en mí
por un instante
que me entiendo en vos.
III
Dormir
Dormir
en el espacio tiempo
apenas susurrando profecías
de puro cansancio
y la no paciencia
(como estallar de a poco,
con sueño, arremolinado
en incontables pliegues
y sueño,
mucho sueño)
dormir al final
al espacio tiempo
adormecido
de nuestros silencios.
IV
El aire está en todos lados
El aire está en todos lados
pero los frena el miedo
y no, no sería tan cómodo
pero aire hay, en fin
uno llega tan lejos
que no es capaz de un poco más
será por una simple vez
y no aprender todo seguido
con el otro que es el yo
que espera
sentado frente a la noticia
de se llegó tan lejos
pero hay poco aire
y prefiero no salir
V
Buscamos desiertos en todos lados
Buscamos desiertos en todos lados
para no sentirnos tan solos
en los vacíos
de las cosas que vamos olvidando
porque hay que dormir
(aunque no).
Y nada hay al despertar.
Y entonces sí.
VI
Cruzaba toda esa distancia de los libros
Cruzaba toda esa distancia de los libros
toda esa distancia de las películas,
cruzaba todo
será porque me remitía a que alguna vez
vi algo similar
no sé bien, pero algo
que me hacía liviano y ya querer correr
a buscar ese ángulo
de rayos de sombras y luces
y estar todo salpicado de galaxias,
de búsquedas inconexas
que se cerraban en un círculo momentáneo,
los rituales de los antiguos
que sabían que era una mujer
y la tierra
y reformulo la leyenda
de mil formas
aún así a riesgo de lo hoy
que no es místico
ni santo
pero solo hoy.
A veces soy
A veces estoy incierto
como ladeado,
como apresado del viento
que igual es dulce
pero
me quedo
de costado
sin ganas
o
lo que sea.
El otro pero,
el mayor,
es que quizás es el código secreto
una especie de marca de extremos
que intento conectar y todos
me electrocutan el alma
un rato
así
tan dulcemente
(para que no tengas miedo)
domingo, 25 de septiembre de 2011
Un loco
Quiero volver a dormir en una cuna
nunca lo dije y lo lamento
pero sí, ante ustedes, el señor
que es tan importante
los avergüenza volviéndose un niño
pero
sé que no piensan
en lo que es no poder caerse
ni una vez
por más loco
que nos vuelva el sueño.
Amarillos y amarillo
Muchas cosas viajan en amarillo
como la miel
y en la vereda opuesta
todo el sol
la vibración de tu tarde
es amarilla
la estación adormecida
es amarilla.
Por más que los demás colores,
el amarillo es el que se entromete
y nos anexa las ideas,
la sintonía desencajada de todo lo demás
meciéndose
tan lúcida, grácil y uniforme
en el amarillo
y tu forma
al principio de la mía.
Magno
Y pienso
que el sol siendo sigue invicto
con las guerras,
con la paz,
con el infierno,
con el cielo,
con tu quererme,
con tu odiarme
él es el principio
de todo eso que pudimos hacer.
jueves, 22 de septiembre de 2011
El viento y el viajero
El viento
y el viajero
siempre se sueltan.
Hoy ruedan sus voces
a las ventanas hechas de misterio
que descubrimos hoy
y pensamos
al viento
y al viajero
y lo que forman,
la distancia
y la soledad
en las ansias.
Perfume de manzanas
Si hubo algo que sentí
fue el sol dando con tu ropa, imaginada,
y una tarde cualquiera que es siempre
que nos escapamos de las cosas que no importan.
¿Se entiende?
¿Te acordás el código?
En medio de la charla
siempre debía ser nombrado
lo único que nos tocaba a la vez.
El único código
y el único delirio que tuve
fue completar esos sueños
con esa sola pista.
Parecía fácil en la irrealidad
pero imposible en este suelo.
La dama y el tiempo

Cuando el tiempo se detiene
ella puede
cambiar el orden las cosas.
El no estás por el estás,
el no quiero por el quiero,
el cuanto queda
por cuanto tenemos.
Cuando el tiempo se detiene
y eso es poco,
muy poco,
que tal vez una mañana,
así despreocupada
tu pelo se engancha a las agujas
y detiene todo
pero no sabés.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Deus sol invictus
Estallando a la tarde,
ya por dar todos mis átomos con la ventana
que el encierro es solo ficticio
y puedo estar en todos lados
en el ahora,
el simple ahora...
Magnánimo
el sol es rey,
el único
al que no nos escapamos
aunque por años huyamos
alguna vez, pequeña vez,
nos tocó el ala
y su peso va en ellas.
Las bellas palabras
Cuentan que un pájaro
sabía una sola palabra
que los hombres le habían enseñado.
El señor de la montaña
le había hablado al ave
"La palabra más bella
será dicho por ellas;
tómala,
para su recuerdo"
Y el pájaro voló
y las mujeres hablaron
antes que los hombres
y el pájaro oyó.
El pajaro se fue un instante
por lo más alto a gritar la palabra
y todos rieron,
satisfechos.
Los días pasaron
y el pájaro gritaba en la plaza pública,
dulcemente,
la palabra.
La gente reía
aunque, de a poco
extrañaba el afuera
y la voz
fue inquietando a todos.
Por decisión unánime
el pájaro fue herido
y la palabra se olvidó.
Se dice
que la decís cada mañana.
Música
La música aparece una vez
y la buscás el resto de tu vida
en sus múltiples invocaciones
y en el desierto meditamos
con tanta ausencia de poblados valles
y mullidos sueños,
en el desierto
que es la roca toda
que cargamos del inútil tiempo
(el nada nos puede hacer,
tan ocupado está en sus cosas)
pero el desierto es tan amplio
y alto
que todas las cosas que pasan
podemos verlas
y cuando tomamos la música
en la mano
no la queremos dejar escapar
y la estrujamos para que confiese
ese interludio de grácil día
que nos hace meditar
que nos deja con las gotas
de una lluvia
de azúcar
y nuestro negro.
Átomodistancia
Hay algo que encontré en el muy después.
"Las distancias no nos son hoy nada,
"Las distancias no nos son hoy nada,
vemos tan claro todo cerca del blanco
que esa lapicera está ahí nomás
tan lejos del esfuerzo
que no hacemos porque
está cerca. "
"Y entonces
a través de los detenimientos de tiempo
podemos dilucidar
en las cosas las divisiones
por sí mismo
y así armamos las distancias
que ya creíamos viejas
de nuestro débil yo"
Entonces
hasta los átomos
uno por uno,
las distancias son vastas.
Y quiero volver a recorrerlas.
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