con los dioses,
dijeron,
esa primera vez
por su regalo
y cosas así.
Bien,
esta puerta necesita una ofrenda
y es que se necesita un olvido
para superar la cuarta estatua
que tenés enfrente
con todo su talante de tiempo.
Necesito el olvido
de tu madre
y solo así
podrás caminar aún,
ya tan lejos de tus tierras.
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